domingo, 4 de noviembre de 2012

Palomada (Décimas)



Aquel pueblo se llenó
por completo de palomas,
en los llanos, en las lomas,
¡todo todo se cundió!
Ningún espacio quedó
libre del revolotear,
cada calle, cada hogar
de murmullo está tupido,
la ciudad se ha convertido
en un amplio palomar.

Palomas sin palomar,
palomas que van y vienen,
palomas que aun no tienen
un sitio donde anidar.
No hay por donde caminar,
el tránsito, suspendido,
las oficinas han sido
invadidas por completo,
los parques están repletos,
hay un caos en general.

La ciudad está invadida
desde la tierra hasta el cielo,
la ciudad es un revuelo
que cambia el ritmo de vida.
No hay entrada ni salida
que escape a este derrotero,
mientras tanto, el mago Otero
en aquel teatro actuando,
seguía sacando y sacando
más palomas del sombrero.

© Gabriel Moquete

sábado, 3 de noviembre de 2012

NOCTURNAL




Paso a paso camina
como midiendo el tiempo,
la carga de los años
le va siendo pesada,
práctico matemático
de las horas nocturnas,
las ha contado tanto
que cuando mira el cielo
las estrellas le avisan
cuántas horas le faltan
para volver al rancho.

Un radio, una linterna,
un abrigo en el hombro,
divulgan el oficio
de este obrero al pasar.

Las manchas de la luna
se han metido en sus ojos,
se han echado en su pelo
los brillantes mechones
de un copo sideral.

Y camina hacia el rancho
pisando su miseria,
con el sueño tendido
como un manto, en su piel,
y se tira en el suelo
a descansar sus huellas,
y en un sueño profundo
muy propio de su mundo,
tirado allí en el suelo,
¡sueña con las estrellas!

© Gabriel Moquete.

Piedras



¡Ah infinito amor
          el de la piedra!
alma seca, sin ruidos
 ni suspiros,
a merced de la mano que se antoje
asirla, para usarla a su acomodo.
-
Encumbrada en pirámides inmensas,
en murallas, en torres,
castillos, obeliscos,
lo mismo que soberbia, resistiendo
la embravecida ira de los mares.
-
No existe como tú, materia alguna
con tantas cualidades diferentes,
vuelas por los espacios, desprendida
de ignoradas estrellas
y cometas,
sin trazar recorrido,
como dueña absoluta
de tu marcha ligera.
-
Bajo las aguas de cualquier arroyo
te arrastras refrescante,
 o hecha guijarro, bajo sol ardiente
resbalas  estridente,
y tras de sostener regios castillos
y amurallar ciudades,
y hacer de catacumbas,
y ser desde el principio
tan fuerte como ahora,
también te sublimizan
cuando en preciosas Jades,
esmeraldas, topacios,
Diamantes y Rubíes,
tocas pechos de reinas,
de Damas de alta alcurnia,
 desde ayer hasta ahora,
 y  a través de los años
 y los siglos.
                       ¡AMÉN!

© Gabriel Moquete

El funeral del pájaro azul, décimas




Murió el pájaro azul,
aquél que vino
no se sabe de dónde,
pero se alió a la ronda de otras aves
y se hizo líder,
como el horizonte.

Dicen,
que el pobre,
se murió de pena.

Rodeado por palomas,
por lechuzas,
por las ciguas palmeras,
por hambrientas cotorras,
por patos y gallinas,
por pavos y pajuiles,
por judíos, chinchilines,
por gallaretas tristes.

Dicen,
que,
 ¡el pobre!
 se murió de pena.

La garza gris, vestida de horizonte
vino al rondel de tristes melodías,
el ruiseñor, gorjeando tempestades
vino casi desnudo,
allí el pájaro bobo se detuvo
para expresar también
su cruel tormento,
también el zumbador estaba allí,
y vino,
fatigado, sucio en polvo
el buen barrancolì.
-
Y vino la yaguasa,
y el cuervo, con su luto,
y la tórtola esquiva,
y el perico,
y el ganso,
y el guaraguao, cansado,
el carpintero astuto,
el que su cueva crea,
y el petigre, absorto, al mirar su pradera
deshecha y desolada.

Y se reunieron todos
bajo las osamentas
tendidas de las ramas
 que subieron de un tronco
que alguna vez fue un árbol,
ya no da sombra y frutas,
ahora es el esqueleto
que aún se mantiene erguido
esperando sereno
que lo derribe el viento.

Y el río,
o mejor dicho,
el caminito de agua
que corre sin sonido,
se larga mansamente
mirando pensativo
el funeral sin luces,
ni flores,
ni aromas de liturgias
 con que se dice adiós
a quien así se marcha.

Y aquella pajarada
unida en el lamento
para decirle adiós a aquél pájaro azul,
en formación de coro,
con un batir de alas,
entonaron un himno que servía de protesta
en contra de las manos
que depredan las selvas,
en contra de los necios
que ríos y arroyos secan,
en contra del infame
que su habitad estrecha.
-
Y quedó sepultado
el buen pájaro azul,
y volvieron las aves
a retomar su espacio;
 y mientras los humanos
dormían su madrugada
tranquilos,
sin temores,
se llenó la alborada
de una música grata,
¡era una serenata
 a son de ruiseñores!

© Gabriel Moquete

HABICHUELA --Fhaseolus Vulgaris ( Décimas )




Habichuela colorada
de San Juan de la Maguana,
"etiqueta de sabana"
con una historia dorada.
Tu piel, de bija pintada
mucho recuerdo amontona,
parece que Anacaona
aùn palpita todavìa
tarareando melodias
en los trillos de la zona.
-
Parece tan natural
que la gente te prefiera,
estàs en la talanquera,
 en el portòn principal.
Eres hija del portal
del orgullo y la honradez,
de esa llanura que es
 sentimiento y pasiòn nuestra,
por donde Sanchez penetra
 ¡para nacer otra vez!
-
Eres hija,  ¡ también hija!,
de la valiente llanura
madre de la tierra pura,
 " cachetes"   color de bija.
También a ti te cobija
el mismo cielo que un dia
viò al esposo de Mencìa,
el gran cacique Enriquillo
elevarse por los trillos
mordido de rebeldìa.
-
Y Lemba, tenso en ardores
a pasos de libertad
combatió así la maldad
 de los esclavizadores.
Y allí, el rugir de tambores
colmó al eco de potencias,
allì fue la resistencia
con nuestras mayores guerras
para dar a nuestra tierra
la sagrada independencia.
-
Entonces, tú eres de allí,
pero estàs en todas partes
porque muy bien te repartes
para suplir al paìs.
Alimentaciòn feliz
del pueblo Dominicano
al alcance de la mano
de cualquier humilde hogar,
sabroso y rico manjar,
alimento cotidiano.
-
Fhaseolus vulgaris, es
nombre cientifico dado
a este producto apreciado
de nacional interés.
En Sur-Amèrica fue
en donde los españoles
conocieron los frijoles
 y los eharon a andar,
Mèjico ya era un nidal
de estos granitos de soles.
-
Contiene una proteìna
de potencial interès,
es la Faseolina  T
que su valor determina.
Es muy rica en vitaminas,
 poderosa en minerales,
 unos cuantos, como tales,
el hierro, el cobre,magnesio,
que gozan de mucho aprecio
por sus aportes formales.
-
Tiene vitamina  A,
posee vitamina  C,
 y el potacio en ella es
en muy alta cantidad.
Antioxidante, que da
una limpieza segura,
el càncer del còlon cura
por esta gratis limpieza,
ademàs de que en la mesa
es una comida pura.
-
Pompadour, es variedad
de este tipo de habichuela
comùn en cualquier parcela
por su buena calidad.
Como la tierra es feraz
en San Juan de la Maguana,
tanto Pompadour Mocana
como la Pompadour Checa,
 crecen hermosas y frescas
en condiciones muy sanas.
-
Reduce el colesterol
porque no contiene grasa,
es la reina de la casa
desde el bebè hasta el mayor.
Y si coloca el frijol
en remojo previamente,
el agua del recipiente
no la bote, use tambien,
porque tiene cien x cien
buena carga de nutrientes.
-
Ahora la habichuela està
a sus manos, facilita,
usted la compra blandita
y se economiza el gas.
La marchanta, una vez más,
se liga al afán social,
la precariedad barrial
sacude en ella la idea
y sale con la batea
a buscar vida legal.
-
En cualquier forma servidas
las habichuelas son buenas,
pero, un Morito, en la cena
con huevos,  ¡son atrevidas!
Guisadas, no hay más comida
que más al ánimo impulse,
y no hay rival que concurse
 ante una rica merienda
y la dulzura tremenda
de la habicuela con dulce.
-
¿Y el sancocho de habichuelas?
¿y el moro con bacalao?
¿y el concón "habichuelao"
ligadito en la cazuela?
 Y por ahì la mente vuela
y no se cansa de andar,
 va de manjar en manjar
mencionando tantas cosas
 que esta planta prodigiosa
 no se cansa de brindar.
-
La crema es un alimento
que al niño le hace muy bien,
económico sostén
que le ayuda en el sustento.
Y en horas de esparcimiento
llèvelo a una heladerìa,
y en vez de una porquerìa
brindele un sabroso helado
 de habichuela preparado,
  ¡y verá, qué chulería!
-
De manera pues, señores,
que San Juan de la Maguana
por ser tan fecunda y sana
es San Juan de los Sabores.
Hoy que rendimos honores
a esta ilustre  "Botijuela"
bien arriba el alma vuela
para gritar desde el cielo:
¡Gracias, soberano suelo,
gracias por tus habichuelas!
-
 © Gabriel Moquete

La paga (décimas)





Cuando a este mundo asomé
un primero de febrero,
mi llanto fue lastimero,
pero sonreí después.
A Dios yo le pregunté
con alegría y audacia,
por mi niñez de eficacia
¿qué le debía yo de dar?
Dios no tardó en contestar:
¡Dame gracias, dame gracias!
-
De mi niñez de virtud
pasé a una etapa florida,
cuando me llevó la vida
a la dulce juventud.
Disfruté con plenitud
este gran cambio en mi ruta
y con una frase augusta
Dios me colmó de placer
al decirme franco y fiel:
¡disfruta mi hijo, disfruta!
-
Camino a mi última edad
le echo un vistazo al pasado,
con todo lo que he gozado
no se puede pedir más.
Y al mirar esta verdad
mi alma alegre, agradecida,
preguntó a Dios conmovida:
¿Cómo te puedo pagar?,
no vaciló en contestar :
¡Con la vida, con la vida!
-
© Gabriel Moquete.

viernes, 2 de noviembre de 2012

C A F E Coffea Arabica, Décimas


Cafecito mañanero
simpático y sabrosón
por la mañana, el fogón
te saluda a ti primero.
Calientito y tempranero
como los rayos del sol,
tu aroma madrugador
invita a diálogo sano,
al encuentro de paisanos,
a un comenzar con amor.

Cuando a la leche te ligas
(tu blanquita preferida)
un pedacito de vida
te vuelves junto a tu amiga.
El pan se convierte en miga
derretido de sabor,
es el soporte mayor,
desayuno cotidiano
que toma el Dominicano 
antes de ir a su labor.

Un cafecito a las dos,
poco después de comida,
es costumbre socorrida
que esta bebida implantó.
El café tambien logró
que en los bancos y oficinas
como atención digna digna y fina
se le brinde a la visita
de buen café una tacita,
cortesía de rutina.

Ya casi al atardecer,
casi al despedirse el día
una peña de poesías 
es ocasión de placer.
El café debe de ser
un invitado de honor,
con su aroma y su sabor
el café allí participa
como si fuera una chispa,
como antorcha alrededor.

El café es originario
de Arabia, según estudios,
por allí andan los preludios
de este árbol legendario.
Café, llamamos a diario
y hay que decir al respecto,
que la mata es el cefeto
y café se llama al grano
que molido,a nuestras manos
tiene un sabor predilecto.

Es el café Capuccino
una receta Italiana,
espumosa cortesana
con sabor y aroma finos.
Compañero,como el vino
en el ambiente Italiano,
desayuno cotidiano
de aquél país Europeo,
es un sabroso recreo
para los Dominicanos.

Capuccio, en Italiano
capucha, quiere decir,
algo para referir
a religiosos Cristianos.
Orden de los Franciscanos 
con un mismo fin divino,
de aquí, el nombre Capuccino,
nombre de este café ardiente
cortesía referente
a los Monjes Capuccinos.

Es bien fácil la receta
para hacer el Capuccino,
Espuma de leche, y fino
polvo de canela en ésta,
Al café caliente, inyecta
la leche bien espumosa
endulzada y bien cremosa
servirla para tomar,
aquí es bebida casual,
Italia a diario la goza.

El café es poseedor
inmenso de cafeína,
estimulante que inclina
a disfrutar su sabor.
Es segundo exportador
en el mundo comercial,
sólo le puede ganar
el petroleo,( por supuesto,)
pero del segundo puesto
nadie lo ha podido echar.

La cafeína también
está en otros vegetales
y con fines comerciales
está en cualquier almacén.
Algunas colas poseen 
en su gusto refrescante
este buen estimulante,
ahora está en cualquier ambiente
pues lo consume la gente
dizque como energizante.

Descubrió la cafeína
un gran químico Alemán,
este Friedrich Ferdinand 
tuvo una intuición muy fina,
Hoy también la medicina
con métodos avanzados
recurre a este gran legado
que dejó éste hombre genial,
con aplicación cabal
muchas vidas ha salvado.

El café es hoy en día
competidor sin igual,
lo que antes era un bar
se llama hoy, cafetería.
Y cuando un doliente envía
su duelo a una funeraria,
la bebida solidaria
por costumbre, es el café,
se brinda una y otra vez
entre plegaria y plegaria.

Ya, como podemos ver
el café está en todas partes,
es una obra de arte
que el suelo suele ofrecer.
En un lindo amanecer,
cuando el sol casi se ve,
cuando el horizonte es 
apenas un mar a oscuras,
¡qué sabrosa es la aventura
de una taza de café!

© Gabriel Moquete.